Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Cine Baguette | April 28, 2017

Scroll to top

Top

No Comments

‘Les jours venus’ (2015) – Romain Goupil (Crítica)

‘Les jours venus’ (2015) – Romain Goupil (Crítica)

Les jours venus critica

Rating: ★★☆☆☆

El cine francés es de lo cotidiano. De la vida misma, de lo bello de las pequeñas cosas. Creo que es el estatus que ha conseguido a nivel internacional y que permiten que sean populares y respetados, siendo grandes productores de productos locales. Pero cual es el limite de este cotidiano? Hasta donde se debe llegar para que la película sea entretenida para el publico y que no se quede en la anécdota o en la recolección de momentos del nombrado cotidiano sin ningún sentido?

Eso le pasa a Les jours venus, un filme que es tan personal que se vuelve arrogante. O narcisista. Y lo peor es que recupera espacios, momentos, conversaciones, sin ningún fin esperado. No hay guion, la historia es incomprensible, el sentido no se lo encontré, la visión es bastante confusa y la parte técnica y estética dejan mucho qué desear.

Romain (Goupil) es un director de cine casado, padre de adolescentes, quien había olvidado que tiene 60 años. Pero un correo de la oficina publica de empleo se lo va a recordar. Es el momento de reconstruir su carrera, de terminar un guión y una idea sobre una próxima producción. Y de pronto la memoria fluye: lugares donde encontró a su esposa, durante la guerra de Bosnia, los años como militante, de los cuales le pregunta su hijo, para una exposición a la escuela. Le hace una visita a su padre. Flirtea con su agente de banco (Valeria Bruni Tedeschi), interesada por su cine. Se hace a la cabeza de la asociación de vecinos, se interesa a una joven escultora y hasta llega a planear su entierro.

Lo único que pasaba por mi cabeza era: “WTF. Definitivamente la gente invierte dinero para producir cualquier cosa”.

Para luego seguir con un: “No entiendo como esto pasó por la burocracia francesa sin problema. Qué bodrio me estoy viendo. Respira, dale otra oportunidad. No, no que mierda, me voy”.

Se ve una confección barata,pero que hace parte del estilo del autor, un hombre que se dirige a un publico bastante limitado. Los que siguen su trabajo seguro apreciaran este estilo personal y certeramente único de este personaje, que parecen tomar como imágenes de soporte su archivo personales de fotos. Un drama intimo y de comedia absurda.

El diario Le Parisien, escribía sobre el filme:

Cuando se desata el cine de la burguesía, hace daño.

Es una historia mal contada, llena de energía, con una ideología inofensiva pero que termina siendo un chiste. Aparentemente el protagonista se vuelve un encantador de mujeres, lo que se vuelve de manera fácil y rápida, desesperante y egocéntrico.

Sus elementos de meta-filme no me convencieron, ni a la cantidad de personas que salían de la sala mientras visionaban este experimento fallido. Todos teníamos ganas de callar a este hombre de monólogos y acciones poco coherentes. La dificultad del director de hacer una nueva producción, es el mejor argumento para crear esta digresión narcisista.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: